Dark Messiah Of Might And Magic:Elements
A finales de 2006, el estudio francés Arkane, que ya había realizado el excelente Arx Fatalis hace su primera incursión en el mundo de los shooter’s en primera persona. Dark Messiah of Might and Magic proponía a los jugadores de PC confrontaciones dinámicas que permitían la interacción con los escenarios a la vez que presentaban elementos de juego de rol. Esta versión Xbox 350 subtitulada Elements no supone una nueva apuesta por cambiar el género.
De lo primero que se da uno cuenta en este tipo de juegos es que la licencia Might and Magic no es más que un pretexto de venta. Dark Messiah es un FPS medieval fantástico, género poco representado desde Hexen y Witchaven. Los seguidores de la famosa serie de estrategia por turnos alegarán que hay elementos que podríamos considerar como antecedentes, pero el gran clasicismo de la historia de Dark Messiah hace que apenas le podamos prestar atención. En esta nueva aventura controlaremos a Sareth, un héroe enfrascado en una lucha fratricida entre magos. Enviado a la ciudad de Heaumerick para asistir a un noble llamado Menelag, va a encontrarse rápidamente metido en una batalla épica provocada por un intento de asesinato. Sareth es acompañado por Xana cuya suave voz le aconseja; pero, ¿es tan inocente como parece? El desarrollo de Dark Messiah nos va dando pistas a lo largo de diferentes secuencias cinemáticas e intervenciones de Xana.
Bastante dirigido, nos vemos metidos en una intriga en la que poca cosa podremos hacer, tan sólo tendremos oportunidad de elegir entre algunas opciones distintas. Sólo tendremos un deseo, aprovechar el espacio de libertad ofrecido por el juego para que podamos desarrollar nuestro personaje. En esta versión Xbox 360 todo se limita a seleccionar si seremos guerreros, arqueros, magos o asesinos. La evolución del personaje pierde bastante gracia, las distintas posibilidades de personalización y progresión han desaparecido en este juego a favor de una progresión lineal bastante aburrida. Nuestras victorias aumentan el nivel de experiencia, pero los puntos se asignan de manera automática. Como consecuencia, no se puede variar el enfoque de nuestro personaje. Por ejemplo, su eres mago y encuentras una espada no podrás utilizarla nunca, ni siquiera un poco mal. Al final uno acaba con la sensación de estar coleccionando objetos inútiles que podremos ver en el menú del juego. Una ironía del desarrollo de los videojuegos, que en este caso reducen la supuesta riqueza de un juego de rol a la nada.
Esta nueva versión de Dark Messiah en Xbox 360 se limita a ser un simple FPS. El objetivo del juego consiste en diezmar a una horda de adversarios a cual más salvaje con una cámara en primera persona. El tutorial nos enseña las bases de movimientos y combates, constatando las diferentes maneras de eliminar adversarios que tenemos a nuestra disposición. Los programadores han empleado sus esfuerzos en sacar partido a los decorados. De esta manera es posible deshacernos de nuestros enemigos destruyendo el pilar que sostiene la estructura bajo la que están, lanzándoles objetos (barriles, cajas… incluso el cuerpo sin vida de otro adversario), podremos construir diversas trampas (aceite en el suelo que prender en el momento apropiado) o lanzarlos al vacío. Algunos de nuestros enemigos están dispuestos a darnos un susto mortal y la única manera de matarlos es con la espada. Eso sí, los combates no son especialmente espectaculares.
Dark Messiah recurre de manera continua a la inventividad y a la capacidad de adaptación del jugador para salir con vida de las situaciones más complejas. Por ejemplo, el principio del segundo capítulo nos enfrenta a una serie enemigos que no nos dejan descansar. Hay que intentar salir al paso de la mayoría de ellos antes de avanzar en el escenario. Aunque hay demasiadas diferencias con respecto a la versión PC, esta daba la sensación de ser una película protagonizada por Errol Flynn (saltos, carreras, lanzamiento de objetos, flechazos, peleas…), sin embargo, la versión Xbox 360 parece una cinta de Bud Spencer. Los combates son mucho menos dinámicos, la falta de movimientos es un grave problema y los adversarios resultan menos inteligentes. El mando de control no está a la altura y resulta complejo cambiar la táctica.
Por suerte, el título también conserva las cosas buenas del título original, recuperando buenas ideas de otros juegos (el lanzamiento de flechas de Thies) o adaptando elementos de otros juegos al más puro estilo fantasía heroica (el Gravity Gun de Half Life 2 se transforma en telequinesa), Dark Messiah saca su poderío gráfico a base de utilizar el motor gráfico de Valve, pero añadiéndole un nivel de diseño de gran calidad. Los niveles se conectan entre sí a la perfección, lo que le confiere una coherencia agradable al conjunto. A ello hay que añadirle muchísimas zonas secretas que tendremos que ir descubriendo, muchas de ellas esconden objetos interesantes y reliquias. Estos elementos consiguen que el juego se convierta en algo original pese a que la sombra de la versión PC es omnipresente. Los adversarios son los clásicos del género (goblins, orcos, gouls…) y su inteligencia artificial a veces deja que desear. Esto también ocurría en Arx Fatalis, eso sí, los de Arkane han conseguido un videojuego mucho más vivo gracias a unos diálogos divertidos y creíbles que favorecen nuestra inmersión en la aventura.
El apartado gráfico es posiblemente lo más decepcionante del juego, no es que sea feo, conserva su estética; sin embargo, la modelización 3D no tiene el mismo atractivo que hace un año y medio y las texturas, que eran irreprochables en le versión PC, resultan un poco mediocres. Al juego le falta brillo, hasta el punto de que tendréis que regular la pantalla de televisión a la que tengáis conectada de la consola. El ambiente sonoro es convincente, aunque hay ciertos momentos que puede saturar nuestros oídos en algunos momentos del juego. Dark Messiah of Might and Magic Elements sigue siendo un título de calidad, original, interesante y con ritmo incluso en sus momentos tan clásicos. Si no has probado la versión para PC es probable que aprecies mucho más la que tenemos entre manos para Microsoft. El modo multijugador es tan excitante como siempre y dispone de nuevos mapas. Al fin y al cabo se trata de un port consecuente al que no han hecho muchas mejoras.
Gráficos: 65/100
Tal como ocurre con la versión Xbox de Arx Fatalis, en la que el aspecto gráfico ha sufrido una adaptación demasiado tardía, Dark Messiah en Xbox 360 no tiene la belleza propia de un videojuego de “nueva generación” que cualquiera podría haber esperado. Los gráficos cumplen su función pero revelan un aspecto demasiado angular y revela texturas muy gruesas. Los efectos de partículas no están del todo conseguidos.
Sonido: 80/100
La banda sonora se corresponde con un trabajo impecable. La música dispone de temas épicos inolvidables que acompañan a la perfección los distintos momentos del juego, desapareciendo en los momentos más intimistas y lúgubres de la aventura. Las voces de los enemigos aportan la emoción necesaria a las distintas situaciones del juego.
Jugabilidad: 55/100
Una jugabilidad demasiado pesada y frustrante, basada en el mando de control de la Xbox 360 se revela insuficiente para obtener la manejabilidad necesaria en los FPS. Que queréis que os diga, no sin un ratón soy incapaz de jugar a un shooter. No sé hasta que punto era necesario llevar a cabo esta adaptación.
Duración: 65/100
Con doce horas es más que suficiente para descubrir todos los secretos del juego (que hay bastantes). Posee dos activos: un buen potencial de ser rejugado con tal de ver el juego desde otro ángulo, a ello hay que añadirle un multijugador eficaz y nervioso. Sin embargo, las novedades que incorpora el juego no son suficientes.
Valoración General: 65/100
Resulta complicado asignarle una puntuación a Dark Messiah of Might and Magic. Eliminando sus elementos de juego de rol en buena parte, dándole una jugabilidad mediocre y un aspecto gráfico un poco decepcionante. Sin embargo se trata de un juego con fuerza, con un diseño de niveles sin excepción y con múltiples posibilidades de interacción con los escenarios del juego. No termino de entender porqué se han cegado en hacer un “port” de la versión PC con las posibilidades que tiene la consola blanca de Microsoft.
