Siempre es un buen momento para reconocer cosas, el paso a las tres dimensiones en los juegos de lucha no ha terminado de convencerme nunca. Y creo que no soy el único que piensa esto si vemos el éxito de sagas como Guilty Gear, que sigue proponiendo muy buenos episodios de lucha en dos dimensiones. También es verdad que no sería justo echar en el mismo saco a todos los juegos de lucha, algunos presentan una calidad excepcional. Soul Blade formaba parte de estos elegidos. Había conseguido introducir armas blancas y dotar a los combates de una jugabilidad impecables. Cada nuevo episodio de SoulCalibur era una nueva piedra con la que edificar una saga mítica repleta de personajes heroicos. Es así como sin muchas sorpresas encontraremos a SoulCalibur IV en nuestros combates. Se nota que algunos luchadores han cambiado de look, pero vienen con más fuerza que nunca.

En materia de jugabilidad, SoulCalibur IV no tiene nada que envidiar a anteriores entregas. Los controles son clásicos: un botón para patadas, otro para golpes verticales, otro para los golpes horizontales y un último para cubrirnos. Podemos configurar el mando como nos plazca. Los jugadores menos expertos se harán con el control a partir de la primera partida. Los asiduos de la serie tendrán a pesar de todo el privilegio de encontrar la mayoría de los golpes especiales que conocen. Tengamos en cuenta por fin que los jugadores más perfeccionistas podrán aprender a realizar combos que son a la vez muy chulos y devastadores. La verdadera novedad en los combates tiene que ver con la posibilidad de realizar KOs scrítico, golpes especiales tan potentes que ponen directamente el punto final a la ronda. Son muy simples de realizar puesto que basta con apretar simultáneamente a la vez todos los botones o utilizar el gatillo que corresponde a esta combinación. La dificultad tiene que ver con las condiciones en que dicho golpe debe realizarse. Desde el punto de vista de la jugabilidad la adición estos de finishs dificulta a los jugadores que tienden a bloquear demasiado los ataques y tienden pues a volver los combates mucho más dinámicos.
Este SoulCalibur IV no decepciona tampoco en los gráficos. Combatiremos en un castillo, un pantano o en cualquier otro sitio, las distintas arenas son espléndidas. Justo se puede acusar a algunos fondos de parecer un poco planos. Pero este punto de sobra es compensado con el hecho de que algunos elementos de la arena son destructibles y que el suelo guarda durante un tiempo la impresión de los choques. Así mismo se observa que se prestó un cuidado exquisito a los comportamientos de los personajes. Este aspecto está sin duda alguna vinculada al hecho de que el equipamiento desempeña aquí un papel particular. Al descubrir que el juego en efecto es afectado por la presencia a la pantalla de tres pequeñas células verdes. Estos rectángulos situados debajo de la capacidad de alma representan el estado de nuestro equipamiento. A fuerza de recibir golpes, es muy probable que una parte de nuestro armamento se haga pedazos. Si su enemigo destruye su casco por ejemplo, perderemos uno de estos rectángulos. Atención, porque el equipamiento no tiene solo un valor estético. En efecto, una vez que uno de los elementos se destruye, disponemos menor de protección. Este principio de una armadura destructible no está sin recordar lo que ya vimos hace años en la Sega Saturn en Fighting Vipers, pero la originalidad de SoulCalibur se debe a que los accesorios en cuestión modifican también las capacidades del combatiente.
Si se quiere abordar con más detalle la importancia de los distintos equipamientos, no se puede dejar de prestar atención al modo de juego que permite crear a nuestros propios luchadores. Un editor de personajes estaba ya presente en el anterior título de la serie, pero SoulCalibur IV el crecimiento experimentado está lejos de toda lógica. Se puede crear un nuevo personaje desde cero o modificar a un luchador existente, la cantidad de accesorios es tremenda y pueden modificar su nivel de ataque y defensa así como sus puntos de vida. Pero su influencia no se detiene allí puesto que le confieren también puntos de competencia en potencia, en impacto, en velocidad, en resistencia… Podremos gastar estos puntos asignando hasta cuatro aptitudes a nuestro personaje. Estas competencias pueden por ejemplo consistir en un boost al principio de cada ronda o en la imposibilidad ser lanzado fuera de la arena. Nuevas aptitudes se liberan a medida que hagamos evolucionar el estilo de nuestro personaje: en efecto al compás de los combates éste va poco a poco a ganar niveles y tendrá así acceso a competencias más evolucionadas. Todo se resume a que el que tenga narices a crear un personaje desde cero tendrá que completar el modo para un jugador, no solo para liberar nuevos movimientos y armas más potentes sino también para acumular goles con los que aumentar el nivel global del personaje.

Con todo no puede uno llevarse el disgusto de su vida cuando vemos la duración del videojuego. Estamos en frente de un juego de peleas muy conseguido, con un control perfecto, pero echamos en falta el modo Chronicle of the Sword de Soul Calibur 3. Si no tienes mala memoria recordarás que en la entrega anterior de la saga había una aventura de lo más interesante. Los jugadores de SoulCalibur IV codiciosos de epopeyas deberán conformarse con un modo historia muy corto que consiste en conectar cinco combates y disfrutar de una cinemática final espléndidamente realizada. En esta ocasión hay que refugiarse en el juego online para compensar la duración del título. Sin ser revolucionaria, esta funcionalidad nos permitirá participar en torneos contra jugadores de todo el mundo. El principio es simple (nada menos que una especie de rey de la pista): un número definido de jugadores se enfrentan dos contra dos y el vencedor de un combate permanece en pista para el próximo. Cuando perdemos somos condenados, se nos castiga a observar como luchan los otros.
Los impacientes corren el riesgo de no apreciar el sistema de juego y el estilo de lucha de los nuevos personajes. En este caso la llegada de personajes del universo de Star Wars ya suscitó mucha curiosidad. Para esta versión Xbox 360 tenemos a Yoda, que está disponible desde el principio. El principal Jedi resulta especialmente agradable de controlar: su pequeño tamaño lo convierte en una pulga saltarina capaz de evitar los golpes de los enemigos.
Namco aún no lo ha anunciado oficialmente pero hay grandes oportunidades que Dark Vader esté próximamente disponible el Xbox Live. Solamente una certeza, el aprendiz secreto al que encontraremos en el juego el Poder de la Fuerza está presente. Se trata por otra parte de uno de los combatientes más potentes este de videojuego: conecta movimientos felinos con una rapidez desconcertante y utiliza la fuerza en ataques especialmente impresionantes. Estos personajes venidos del espacio disponen en efecto de una capacidad de fuerza que se vacia a medida que utilizan sus poderes. Entre los recién llegados a que tener en cuenta la presencia de una mujer caballero, Hilde, quien tiene la particularidad de utilizar a la vez una lanza y una espada, o la de Shéhérazade, una luchadora de esgrima cuyo estilo nos recuerda a Raphaël… Algol, el jefe del juego, es también un personaje que no tendrá mal problemas en encontrar su público: por su agresividad y su manera de utilizar las armas. En definitiva, los seguidores de la serie no se sentirán decepcionados con esta entrega y los recién llegados pueden flipar en colores.
Gráficos: 90/100
Entre arenas espléndidas y personajes perfectamente modelados, tus ojos mortales corren el riesgo de ser deslumbrados por la belleza de los combates. Ten en cuenta que utilizar una pantalla 16/9 no está de más si quieres disfrutar del título un poquito más.
Sonido: 85/100
Las músicas y los efectos sonoros son siempre fieles a la serie: no te pierdas ni un solo detalle de la grandeza sonora del videojuego.
Jugabilidad: 95/100
Al igual que sus antecesores, este SoulCalibur IV se beneficia de una jugabilidad a la que no se le puede poner ni un solo pero, hará las delicias de los jugadores principiantes y de los cracks. Se agradece la llegada de los KO críticos que empujan a los combates hacia un poco más de dinamismo.
Duración: 85/100
Una pena que no hayan mantenido los modos para un jugador tan exitosos de la tercera entrega del juego, aún así hay juego para rato, especialmente en el online. Los que quieran entretenerse en crear su propio personaje tienen juego para meses…
Valoración General: 90/100
SoulCalibur IV es un excelente juego de combate que sabrá satisfacer a varios tipos de público: los neófitos se harán con el control desde la primera partida, , los jugadores más técnicos podrán entrenarse para hacer combos devastadores y los coleccionistas pasarán lo que queda de verano liberando todos los objetos que el Soul Calibur 4 posee.

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