Monster Madness: Battle For Suburbia, es el cruce sarcástico videojueguil que surge de mezclar conceptos de Evil Dead y de cualquiera de esas sangrientas series z protagonizadas por adolescentes de grandes globos por espetera. Pero las comparaciones con el clásico de Konami: “Zombies ate my neighbors”. Protagonizado por cuatro estereotípicos personajillos norteamericanos propulsados por la fuerza del acné juvenil. En fin, que toca limpiar el barrio de la invasión zombie a lo largo niveles preñados de acción frenética y muy mal gusto.
Con esta apocalíptica situación como punto de partida, poco se puede esperar de un videojuego. Tan sólo desearos suerte para que acabéis relativamente pronto los veinte niveles de juego que tiene el modo historia. A su favor encontramos una gran variedad de enemigos, que van siendo presentados con su particular secuencia cinemática: zombis explosivos, chiguaguas zombis, los diablos de fuego, el Bigfoot y algunos jefes con ataques tan delirantes como el de la abuelita zombie. Imagino que ya os estaréis haciendo a la idea, Monster Mandes en un videojuego que no se toma en serio nada, ni siquiera a sí mismo. Una montaña rusa de acción sin más propósito que algún chistecillo de tercera categoría.
Al principio de la aventura nos vemos obligados a elegir nuestro personaje: la rubia tetona, el skater fumeta, la gótica inaguantable y una especie de listillo ochentero. Cada uno de ellos tiene un ataque especial que lo diferencia del resto del grupo y un arma específica. Una vez hecho esto tendremos que ir devolviendo a sus tumbas a todos aquellos que han decidido salir a pasear por el barrio sin permiso. El arsenal disponible juega un papel muy importante en Monster Mandes, armas de fuego de todo tipo y algunos inventos bastante interesantes. Un punto y a parte merecen las tiendas de bricolaje que hay distribuidas en el barrio, allí podremos ir construyendo nuevas armas y modificaciones.
Monster Madness es un videojuego que tiene sentido únicamente en el momento en que nos cruzamos con otros tres compañeros en el modo multijugador. Y es una pena que sólo esté disponible a nivel local y no podamos echar partidas en el modo historia acompañados de amigos de otras partes del mundo. A parte de eso, Monster Madness nos permite disfrutar con otros dieciséis jugadores a través de internet; los clásicos modos deathmatch individual o por equipos, rey de la colina y caza a los monstruos. No se puede decir que Monster Mandes esté desatando pasiones entre el público europeo, de manera que si quieres jugar en internet es mejor que cambies tus ritmos vitales al horario americano.
Hay ciertos problemas de jugabilidad, tanto en el modo individual como en el multijugador que acaban de perjudicar la experiencia de juego. El control es un poco brusco en ocasiones, la cámara nos deja vendidos en ciertos momentos y la naturaleza repetitiva (al fin y al cabo no es mas que un hack’n slash puro y duro) terminará por desesperar a los jugadores más exigentes. La representación en pantalla es un poco confusa, demasiadas explosiones, efectos de niebla a tutiplén y, lo más vergonzoso, ralentizaciones en una máquina de última generación. La detección de colisiones es pésima, algunas veces se hace obligatorio pasar varias veces por encima de un bonus para que lo detecte, incluso hemos chocado con alguna que otra pared invisible.
Pese a todos estos fallos y defectos que le vemos, es muy posible que Monster Mandes: Battle For Suburbia haga las delicias de los jugadores amantes de la acción y el gatillo fácil. Al resto os aconsejamos que esperéis a que lo bajen de precio.
Gráficos: 65/100
Para el desarrollo de Monster Madness han utilizado el ya famoso Unreal Motor 3. El resultado es satisfactorio pero no tiene la espectacularidad que esperamos en Xbox 360. Ciertos momentos de ralentización resultan vergonzosos. Abuso de ese efecto de niebla que no nos quitamos ni en la séptima generación de encima.
Sonido: 60/100
Banda sonora interesante pero demasiado repetitiva. El doblaje en inglés es de gran calidad y, resulta curioso, que se haya suavizado el lenguaje en los subtítulos. Los efectos sonoros son correctos, vamos, que ni aportan nada nuevo ni destacan del conjunto.
Jugabilidad: 50/100
Nada nuevo bajo el sol, apretar botones a toda velocidad. La cámara vuelve confusa una acción que ya de por sí es difícil de vislumbrar con tantas explosiones. La experiencia de juego es confusa por momentos.
Duración: 60/100
La aventura principal puede terminarse en ocho de horas, muy poco tiempo para el precio que tiene el título. El modo multijugador le da vida, sobre todo si tenemos amigos contra los que enfrentarnos en casa. Poca variedad, en un par de noches acabaréis cansados del multijugador en internet.
Valoración General: 60/100
Monster Madness: Battle For Surburbia es un videojuego sin ningún tipo de pretensiones. Es posible que los amantes de la acción más desenfrenada puedan disfrutarlo. Si hubieran dejado abierta la posibilidad de jugar el modo historia a través de internet sus posibilidades de diversión se hubieran multiplicado, aunque no tanto como para recomendaros su compra. Decepcionante.

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