Una banda de temibles matones conocidos por las iniciales SID se dedican a secuestrar madres por el mundo (vayan ustedes a saber por qué). Se han instalado en la casa que el vecino tenía vacía, un especulador de poca monta. La mala suerte de la vida hace que nos haya tocado a nosotros. Estos de SID no saben la mala leche que nos gastamos en el pueblo; y es que han ido a dar con la familia de los gemelos expertos en artes marciales (conocidos en la plaza desde zagales con el nominativo de “los repes”).
Alguno de nuestros lectores ya debe estar pensando que con tal de llamar la atención sobre un videojuego soy capaz de inventarme cualquier historia… ¿Habéis luchado alguna vez contra algún zombie ninja que en su vida anterior fuera presidente del gobierno?
Broken Knuckles es un videojuego independiente que podéis descargar de forma gratuita desde aquí y que recuerda vivamente a los clásicos de lucha callejera que reivindica: Renegade, Double Dragon, Final Fight…
Desarrollado por CAN Games presenta un aspecto gráfico algo anticuado y que recuerda gratamente a dibujos animados (las animaciones simples nos han hecho hacer un viaje mental a los años ochenta). Los “muñecos” cumplen su cometido. Encontraremos todas las paredes edificios y calles con pintadas de sus iniciales. Nosotros llegaremos hasta sus jefes gracias a estas “pistas”.
El sonido es el aspecto más descuidado de toda la producción: ni la música ni los efectos de sonido resultan variados (esperamos la aparición de una futura versión que mejore un apartado tan importante como este).
En el apartado jugable es donde Broken Knuckles se ha revelado como una agradable sorpresa que gira en torno a los siguientes elementos:
Emoción: cabreo monumental y orgullo son las variables que hacen que seamos capaces de infligir mayor daño a nuestros enemigos. A medida que vayamos sufriendo daños nuestro luchará se irá encolerizando hasta el punto de que de sus puños salgan llamaradas que hagan arder a los enemigos.
Economía: Cuando acabemos con la vida de algún enemigo aparecerá en el suelo una bolsa de dinero que tenemos que recoger. Con la pasta podemos comprar armas y energía más adelante.
Con un nivel de dificultad creciente y asequible, el videojuego que nos traemos entre manos, se convierte en un reto para nuestra capacidad de darle a los botones con gran rapidez.
Como curiosidad, salvo la primera fase que se desarrolla en Estados Unidos, el juego completo se desarrolla en Europa. Descubriremos a lo largo de la partida que el grupo SID planea resucitar a antiguos líderes de países del viejo continente. Ellos serán nuestros enemigos de final de fase. Se respira cierto aire de crítica política y de autocrítica al género en este videojuego genial y gratis.
Actualización: Parece que el juego da problemas en el modo de “dobles” (¿todavía se usa esta palabra?). Si tenéis pensado partirle la cara a los zombies con otro amigo es necesario que descarguéis esta actualización.

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