¿Te suena de algo el término hack’n slash ? ¿Te gustan este tipo de videojuegos? A menudo sinónimo de erradicación masiva de monstruos al ritmo de clics intensivos, ha adquirido una connotación tan peyorativa que los editores prefieren evitarlo, prefiriendo a menudo el de juego de rol/acción. En el caso de Avencast, es cierto que su sistema de combate técnico y su dimensión reflexiva pronunciada lo convierten en un hack’ n slash más bien atípico. Pero el título de los austriacos de Clockstone tiene no obstante algunas dificultades para salirse de la larga sombra de Diablo.
Un prólogo de varias horas de juego, no habíamos visto eso desde Neverwinter Nights. Un juego en el cual Avencast parece precisamente dibujar su trama escenarística. Juzga por ti mismo: el héroe es un huérfano recogido cuando era bebé por un viejo ermitaño, que no tarda en darse cuenta de su potencial en el control de las artes mágicas. Enviado desde joven a la academia de Avencast para perfeccionar su talento, el joven hombre termina su aprendizaje bajo los auspicios del jugador con motivo de un tutorial muy completo.

Luego llega el drama, la academia ha sido tomada al asalto, a sangre y fuego por las hordas demoníacas de Morgath. El jugador deberá ayudar a los supervivientes a retomar el control, y ya de paso a salvar el mundo entero.
La situación de Avencast no brilla pues por su originalidad, y ésta no debe aún más buscarse en el universo o el bestiario. Ratas, arañas, escorpiones, diablos, esqueletos y golems cohabitan en torreones más clásicos unos que otros: criptas, cavernas, palacio (los exteriores son raros). Por otra parte, estos antecedentes tan clásicos hacen que la jugabilidad llame la atención. Avencast es un título exigente. No inevitablemente muy difícil, pero requiere de un poco de paciencia. Métete en el mogollón y la muerte está garantizada. Los adversarios son más bien resistentes respecto a los poderes mágicos de los que disponemos, en particular al principio del juego.

Las confrontaciones requieren la utilización de movimientos de finta además de los hechizos y técnicas de combate cuerpo a cuerpo. Es necesario progresar prudentemente y tomar la práctica de negociarlos por pequeños grupos de enemigos. Resulta un ritmo más bien lento, reforzado por la baja velocidad de desplazamiento del héroe y los monstruos a los que nos enfrentamos. Limpiar un torreón nos llevará cerca de dos horas, son inmensos.
Otra particularidad de Avencast: el juego no propone creación de personaje. Se personifica a un mago, eso es todo. No hay elecciones de clase, no hay personalización posible. Además las posibilidades de evolución son más bien limitadas. El jugador puede especializarse en dos tipos de magia: la vía de la Sangre se caracteriza principalmente por poderes cuerpo a cuerpo y la del Alma principalmente está formada por hechizos a distancia. Se aconseja sin embargo subir a un personaje polivalente dada la variedad de los adversarios a los que haremos frente.

El aspecto técnico anticuado de Avencast pasa a un segundo plano ante el cuidado diseño de niveles. Además si la progresión está constituida esencialmente por combates, se ve regularmente marcada de enigmas que deben solucionarse, puzzles lógicos. A ello hay que añadir algunas búsquedas secundarias bastante simpáticas, y obtenemos un título más interesante que un simple hack’ n slash. Paradójicamente, sufre de una duración decepcionante: a pesar del largo prólogo que mencionaba más arriba, la aventura se cierra en unas veinte horas. Es un poco corto, en la medida en que – contrariamente a numerosos otros juegos del género no tiene rejugabilidad. La progresión muy lineal, la ausencia de alternativas y modo multijugador impiden prolongar el placer variando los enfoques.
Los desarrolladores están trabajando en una segunda parte que deseamos corrija los defectos de su jugabilidad atípica.

Gráficos: 65/100
Modelos 3D, animaciones y texturas correctas. El aspecto técnico de Avencast habría convencido aún más si el juego hubiera salido hace 5 años. Los efectos luminosos de los hechizos llaman poderosamente la atención. El cuidado diseño de los niveles te hará olvidar las deficiencias gráficas.
Sonido: 65/100
Avencast favorece los temas de ambiente atmosféricos con el fin de sumergir mejor al jugador en los torreones lúgubres que tiene que visitar. Los efectos sonoros por su parte están bastante bien.
Jugabilidad: 70/100
Por una parte, Avencast propone combates técnicos y difíciles que requieren de hacer un estilo de lucha honesta y espontánea consustancia al género. Los hechizos se lanzan mediante combinaciones de teclas poco convincentes. Los menús son sobrios pero prácticos y las diferentes elecciones de interfaz pertinentes y eficaces.
Duración: 50/100
Que la aventura dure veinte horas no es un problema en sí, pero lo pasa a ser a partir del momento en que el juego no dispone de ningún potencial de re-jugabilidad. Avencast no soporta la comparación ante sus competidores.
Valoración General: 70/100
Lejos del RPG que se nos anuncia en la caja, pero bastante más sutil y más exigente que un simple hack’ n slash, Avencast es un título atípico. Clásico en el fondo pero innovador en la forma, el juego sufre de algunas elecciones discutibles y de una realización de “media tinta”. Además su aspecto intervencionista y su duración de vida no permite divertirnos como nos gustaría, de todas maneras, por diez euros merece la pena comprarlo.

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1 Comentario en “Avencast”
hola quisiera saber el motivo por el cual no puedo utilizar los trucos