Cualquiera puede coger hoy día las “Cantigas de Santa María” que escribiera Alfonso X el Sabio y leerlas tal y como las escribió en ese castellano latinero de difícil comprensión en algunos momentos de la lectura. A cualquier otro, puede darle por el cine y comprarse la edición DVD de “El maquinista de la general” que dirigiera Buster Keaton en 1926. Sin embargo, los fanáticos de los videojuegos tenemos un verdadero problema: nuestro “vicio” se desarrolla para un entorno de ejecución concreto. Por ejemplo, los juegos desarrollados para la ya legendaria Sega Megadrive no pueden ejecutarse en ninguna otra consola u ordenador actual. Salvo, que la compañía decida hacer alguna conversión. Pero… ¿es el mismo Sonic el que se convirtió en la insignia de Sega, el que saldrá a finales de año para Nintendo Wii bajo el epígrafe de Sonic Wild Fire? Creo que no.
Abandonware, para aquellos de vosotros que no lo sepáis, significa, más o menos, software abandonado. La wikipedia define el término como programas y juegos descatalogados o difíciles de encontrar en venta debido a su antigüedad (que puede variar en función del tiempo en el que el juego estuvo comercialmente disponible), precisamente por ese motivo es por el que se supone que ya no recibe apoyo del propietario de sus derechos. Uno de los primeros sitios que se dedicaron al tema fue Home of the underdogs
El hecho de que un juego sea denominado abandonware no significa que se pueda distribuir libremente. Aunque su propietario ya no lo venda o haya dejado de ofrecer soporte sigue siendo dueño de sus derechos. Distribuir software etiquetándolo como abandonware sin el permiso de sus propietarios no es legal. En muchos casos el software ha quedado antiguo y obsoleto, en otros casos la empresa ha dejado de existir (estamos hablando de que algunos juegos pueden tener cerca de treinta años) y nadie ha comprado esos derechos.
Por lo tanto, los juegos abandonware generalmente siguen siendo propiedad de alguien, y, después de haber sido perseguido durante un tiempo como si se tratase de piratería informática (la ESA últimamente empieza a mirar para otro lado) existen dos líneas de pensamiento:
Compañías que rechazan la distribución de sus antiguos trabajos, con Nintendo a la cabeza. En parte, porque siguen lucrándose con (per)versiones de éxitos de hace muchos años. Otro ejemplo es LucasArts (que se está viendo atacada por el ScummVM) y que tienen previsto reeditar en 2006: The Curse of Monkey Island y Full Throttle.
Por otro lado, y en contra de esta corriente conservadora tenemos el caso de Rockstar Games que pone a nuestra disposición y de forma totalmente gratuita los juegos Grand Theft Auto y Grand Theft Auto 2 para gozo y disfrute de los usuarios y para realizar propaganda de sus otras creaciones.
Aventuras gráficas de gran calidad como Beneath a Steel Sky, creada en 1994 por Revolution Software y Flight of the Amazon Queen del año 95 programada por Binary Illusions han sido liberadas para apoyar al proyecto ScummVM, desde donde también los podéis bajar. Una joya clásica como Elite (1984) se convirtió en freeware en el año 1999. En definitiva, existen más de 50 juegazos que han sido “abandonados” para la libre distribución por sus progenitores.
Algunas páginas donde podéis encontrar estos juegos son:
Abandonia
Computer Emuzone
Ellos nunca lo harían
Home of the Undedogs
Juegos Gratis
Remain In Play
En definitiva, la cuestión es que nos encontramos con videojuegos (posiblemente miles) que duermen el sueño del olvido porque el hardware para el que fueron diseñados se encuentra en museos y facultades de informática. La clave se encuentra en simular los entornos de ejecución, es decir, crear aplicaciones que repliquen las máquinas originales para las que funcionaban: los emuladores. En próximos artículos trataremos sobre emuladores específicos así como sobre los sistemas y juegos que reproducen.

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4 Comentarios en “Abandonware, nostalgia y coleccionismo.”
[...] Transport Tycoon nos ponía a los mandos de una compañía de transportes: carreteras, vías de tren, transporte marítimo y aviación eran las opciones que teníamos para transportar personas o mercancías desde los diferentes puntos que la geografía del mapa nos ofrecía. La meta del juego consistía en dirigir la compañía durante cien años (desde 1930 hasta 2030) evitando la temida bancarrota. OpenTTD (podéis descargarlo desde aquí) no es ni más ni menos que un clon libre de Transport Tycoon Deluxe, el juego que desarrollara el genial Chris Sawyer. Han conseguido calcar el juego y ampliar algunas de sus posibilidades. Sin duda alguna la más interesante es un multiplayer a través de internet que ha llegado a convertirse en mi obsesión particular. Para instalarlo es necesario tener el original Transport Tycoon Deluxe; que ya se considera abandonware. Podéis encontrarlo en Abandonia. [...]
[...] Ninguna persona aficionada a los videojuegos podrá negarme que cada vez disfrutamos de títulos más complejos y polémicos. El software que hoy nos ocupa salió en muchos telediarios hace un par de años y a día de hoy es una joya del abandonware, que por supuesto tenemos el gusto de ofreceros de forma gratuita. [...]
[...Por ejemplo, los juegos desarrollados para la ya legendaria Sega Megadrive no pueden ejecutarse en ninguna otra consola u ordenador actual...]
Quizás no puedas en términos legales, pero la proliferación de emuladores y
su uso es una realidad, y permiten jugar a los viejos juegos que tuvieras en
antaño (siendo ademas legal si ya poseias el original), pudiendo jugar no solo
en tu ordenador sino también gracias a los emuladores que desarrollan comunidades de programadores para las consolas de nueva generación.
quiero felicitar a gente que tiene tiempo y lo dedica a los juegos que nos remontan a los tiempos en los que nos juntabamos con los chicos del barrio, todos juntos en una sala y pasabamos la tarde intentando reslver alone in the dark, o indiana jones o llegar a algo en MDK , otantos otros juegos que tan buenos recuerdos nos traen..(snif) muchas gracias por hacer posible volver en parte a aquellas buenas epocas!!