Los chocobos resultan ser unos animalitos a medio camino entre el avestruz y el pollito amarillo simpático, presente únicamente en la saga Final Fantasy se ha utilizado desde tiempos remotos como medio de transporte. El hecho de que uno de ellos protagonice el videojuego que hoy nos traemos entre manos nos da una idea de la escasa jornada laboral que tienen los creativos de Square-Enix. Ensalada de géneros y subgéneros de curiosa jugabilidad técnicamente se ha aprovechado el motor gráfico de Final Fantasy III. Si os parece, desmenuzamos la original propuesta.
La aventura comienza en una pequeña aldea en la que una chica lee un cuento a varios Chocobos; de repente la bonita escena se ve interrumpida por la aparición de un compañero que trae un extraño libro. Un mago negro, después de abrirlo pronuncia unas frases en un extraño idioma. El libro encerraba en sus páginas a un demonio con bastantes ganas de vengarse. Como consecuencia de ello, los habitantes de Chocobolandia desaparecen. Quedando los dos magos y nosotros, el héroe de la aventura será un joven Chocobo, que tendrá por delante el consabido viaje iniciático que supondrá su madurez…
Entre los diferentes modos de juego está el modo historia, un arcade y el multijugador (al servicio de que podamos disputar algunas partidas contra conocidos). Gráficamente nos encontramos con el mismo motor gráfico de Final Fantasy III, en él predominan los colores cálidos, fundamentalmente el amarillo pollo… Hay Chocobos de casi todos los colores y monstruos finales decepcionantes. Muy acordes al aspecto infantil que marca el estilo del juego, lo que nos ha parecido en gameover.es fuera de tono es el aspecto moralista que tienen las enseñanzas del título. La acción transcurre en una perspectiva isométrica y se ven complementados por una serie de variados minijuegos. Cada uno de ellos dotado de un estilo totalmente diferente y de menor calidad en general.
A lo largo del extenso mapeado iremos encontrando diferentes libros que indican nuevas pruebas que ir completando para obtener cartas que utilizaremos frente a los enemigos finales. De esta manera iremos rescatando a los amigos del pueblo y que estos nos ayuden a completar la aventura. Cada libro nuevo supone un minijuego distinto. Dependiendo del reto podremos disputarlo en modo arcade o historia. Tenemos a nuestra disposición todo tipo de minijuegos: saltos imposibles, cocinar, competir al ritmo de la música o disputar carreras.
En ciertos momentos de la aventura tendremos que utilizar las cartas obtenidas en los minijuegos para luchar contra los enemigos. Cada carta y sus posibilidades varían en función de su rareza. De todas formas, podéis estar tranquilos porque Chocobo Tales no es una aventura complicada ni mucho menos. Considerarlo un juego de rol para consolas sería un error, los combates son esporádicos y el mayor aliciente del cartucho son sus minijuegos. El apartado sonoro se compone de melodías alegres y algunas nuevas mezclas de temas presentes en otros Final Fantasy. Los efectos sonoros cumplen las expectativas sin deslumbrar a nadie.
Chocobo Tales es parte de la gran estrategia de marketing elaborada por Square Enix basándose en la explotación de una de las sagas más populares de la historia de los videojuegos. Todos los minijuegos requieren el uso del stylo si queremos cumplir los objetivos. Un título divertido y rápido de jugar, que hará las delicias de los que se desplazan de un sitio a otro acompañados de la Nintendo DS. Totalmente recomendable.

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