Dentro del mundo de los videojuegos, existen pocos personajes que puedan decir que han triunfado a la altura de Pac Man; el más simpático y tragón comecocos de todos los tiempos. Y es que Pac ha visitado las pantallas de nuestros ordenadores y videoconsolas ganándose millones de admiradores a lo largo de las últimas décadas.
Tras unas merecidas vacaciones, Topo Soft, compañía española mítica donde las haya venía a demostrar un par de cositas: la primera era que para realizar un buen videojuego sólo se necesitaba saber hacer bien las cosas, sin necesidad de complicados argumentos. Lo segundo era algo mucho más interesante; el software nacional estaba convirtiéndose en una de las industrias más potentes del mundo. Dicho así puede parecer una barbaridad; ¿y si les digo que US Gold compró los derechos y Pepsi se interesó en patrocinar el juego, subtitulado con el nombre de: Mad Mix Game: The Pepsi Challenge?
Este videojuego triunfaría gracias a su gran adictividad, uno podía perder la noción del tiempo jugando partida tras partida. Compuesto por quince niveles diferentes, dotadas de una estructura bastante similar a las clásicas de un comecocos aunque de mayor tamaño. Nuestro objetivo consistía en comernos todos los puntos esparcidos por el recorrido. Sólo así conseguiríamos pasar a la siguiente fase. Pero Mad Mix no terminaba ahí, tenía una serie de detalles que lo hacían diferente al resto de videojuegos de laberintos que ya habíamos probado. Para eliminar a los fantasmas había dos formas: recoger el icono llamado “comecocos cabreado” con el que podíamos comernos a cualquiera que se pusiera por delante de nosotros o recoger el icono “hipopodoso” con el que Pac se transformaba en un hipopótamo gigante capaz de aplastar a cualquier fantasma. En algunas pantallas incluso teníamos la posibilidad de ponernos a los mandos de una especie de nave espacial o de un potente carro de combate.
Pero claro, el espíritu cañí estaba presente en personajes como la “maricoco” o el “repugnatoso”. La primera tenía la desagradable costumbre de ir reponiendo los puntos que ya habíamos recogido; con lo que teníamos que volver a pasar otra vez parte del laberinto. El contacto con Repugnantoso era mortal de necesidad, además, allá por donde pasaba hundía los puntos en el suelo y tan sólo podríamos conseguirlos bajo la forma de excavadora.
Los gráficos y el sonido de Mad Mix Game lo convertían en un gran videojuego, en parte porque destilaban un sentido del humor propio. Mad Mix se convertiría rápidamente en un clásico que tendría éxito allende nuestras fronteras. Actualmente pueden descargar el juego desde aquí, para jugarlo es necesario tener instalado el correspondiente emulador. Aparecieron versiones para Amstrad, Spectrum y Commodore 64. Para aquellos que quieran recordar viejos tiempos y hayan perdido algo de habilidad ponemos a su disposición el siguiente mapa del juego.

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4 Comentarios en “Mad Mix Game, un videojuego legendario”
¡Qué tiempos aquellos, que ya no volverán! ¡Cuántas horas estuve pegado a la pequeña televisión en blanco y negro, dándole caña a este gran juego con mi “botijo” (spectrum +2a)! Y ahora que me lo habeis recordado, y he echado una partida en el emulador, me doy cuenta que en cuanto a diversión, adicción y entretenimiento, no tiene nada que envidiar a cualquier juego de los que hacen ahora…
Siento corregirle: uno no “podía perder la noción del tiempo jugando partida tras partida.”, simplemente la perdía. Y por cierto, creo que no me he topado con personaje videojueguil más odiado y temido que el Repugnantoso, a qué negarlo.
Sin duda, uno de los mejores juegos de Topo Soft, y seguramente en el top 5 de spanish games de todos los tiempos. Recluto la reseña al portalretro :)
saludos
Me alegra de que compartan conmigo la opinión de que es uno de los más grandes de todos los tiempos. Pedja, encantado de que nos reclutes a Portalretro…